Las calles del Maracaibo de ayer fueron como sus habitantes, alegres, con un multicolor aspecto por sus casas tradicionales, de grandes ventanales, mamparas, gárgolas, arabescos y frisos, con aceras de piedra llamadas enlosados, por donde circulaban las carretas tiradas por caballos, los aguadores, tipos populares y pintorescos personajes. Esas mismas calles tenían variada nomenclatura además de la oficial, porque tenían su número, nombre y sobrenombre, aunque ya casi desaparecidas en su aspecto tradicional aún se conserva la costumbre de darle nombres particulares a esquinas y calles, generalmente porque allí ocurrió algún acontecimiento peculiar o fue el sitio de hábitos pocos comunes. Se trata de restaurar el centro de la ciudad,……
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